El Manchester City tampoco acertó a fichar a Munir, aunque contactó y se desplazó a Majadahonda

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1397768096_0No solo los cuatro clubes madrileños de primera división mostraron su miopía con Munir. También la padeció otro de los grandes de Europa: el Manchester City. Hasta el Cerro del Espino, campo de fútbol municipal que comparten Rayo Majadahonda y At. Madrid, se desplazó un representante de los Citizens. Jugaba el equipo majariego de tercera división y querían ver a un joven defensa local. El presidente del Rayo Majadahonda, Enrique Vedia, rememora aquel día: “Recuerdo que lo sentamos en el palco y el central en cuestión no jugó precisamente el partido de su vida. Entonces el técnico del Manchester City me preguntó por Munir, el goleador de nuestro cadete. Había oído campanas y yo le mostré el campanario”.

Enrique Vedia (Rayo Majadahonda)

Enrique Vedia (Rayo Majadahonda)

El sacristán del campanario era Antonio Gabaldón, su representante. “Creo que le dí su teléfono o se lo presenté directamente porque Antonio viene mucho a ver nuestros equipos. De lo que pasara luego no sé nada más”, dice Vedia. El técnico de la Premier contactó en efecto con Gabaldón y se iniciaron las conversaciones: el Manchester City ofrecía residencia, manutención y educación, algo a lo que no llegaba el Real Madrid y que el At. Madrid ni se planteaba. Los citizens estaban dispuestos a ofrecer algo de dinero, que Munir necesitaba para enviárselo a su familia y subsistir, pero casi anecdótico y testimonial.

Pozo: del R. Madrid al City

Pozo: del R. Madrid al City

“El City había pagado ese año 3 millones de euros por Pozo, el cadete del Real Madrid, pero a nosotros nos ofrecía cantidades ínfimas que no merecían la pena. A mí al menos me hubiera convenido algo económicamente pero al jugador no”. Lo que más pesó, sin embargo, fue el idioma, el clima frío y sobre todo el carácter introvertido y tímido de Munir. “Ví que aquel salto podía causarle hasta una depresión, era solo un chaval al que cualquier circunstancia le superaba y podía incluso arruinar su carrera. De común acuerdo no aceptamos la oferta, que además no le solucionaba nada”. Así que los 3 millones de Pozo, la cifra más alta pagada por un jugador de fútbol base, impidió el acuerdo por agravio comparativo. Munir valía mucho más y no iba a irse a Inglaterra casi gratis. Aquella temporada llegaron varias promesas españolas más a clubes de la Premier: Bellerín (17 años, Arsenal), Ayala (20 años, Norwich), Ignasi Miquel (19 años, Arsenal), Toral (16 años, Arsenal), Román (18 años, Manchester City) y Suso (18 años, Liverpool), que abandonaron Sevilla, Barcelona, Espanyol y Real Madrid.

Munir, con la camisola del Rayo Majadahonda

Munir, con la camisola del Rayo Majadahonda

Por eso Munir y Gabaldón eligieron al Rayo Majadahonda frente a Real Madrid y Manchester. Al término de la temporada, cuando se destapó con 30 goles, Rayo Vallecano y Getafe entraron en la pugna por el jugador a ultima hora, pero no ofrecían tampoco sino la incorporación a su plantilla juvenil, sin más. El Osasuna llegó más lejos y su responsable de captación, Kiko Urra, tuvo más ojo que Amorrortu y De Gracia: ofreció formación, sueldo e integración en su residencia de futbol base de Tajonar, que ahora, sin embargo, “ha tenido que cerrar sus puertas, ya solo van futbolistas de Navarra”, dice Gabaldón. Para el futbol base no hay dinero. Es el drama y la corrupción del fútbol profesional.

Giovanni Simeone

Giovanni Simeone

Munir ya estaba prácticamente con las maletas hechas cuando Antonio Gabaldón hace la última llamada telefónica a Can Barsa, que le había enviado tímidas señales de humo. El resto de la historia ya es conocido: los blaugranas dijeron sí y, sobre todo, enviaron el burofax con una oferta firme: residencia, formación y un mínimo sueldo, que Munir remitía íntegro a sus padres. “Hasta ropa tenía que comprarle, el móvil y la factura telefónica, gasolina para los desplazamientos de su padre…”, señala Gabaldón, que tenía una relación como la de un padre y un hijo. En febrero de 2014 expiró su representación y Munir, aconsejado ya desde Barcelona, no renovó la misma con su “descubridor”. Para unos fue una deslealtad de los padres del chico, pues él quería seguir. Para otros simplemente se quedó con el mejor postor. Difícil decisión en cualquier caso. El futuro dirá si se equivocó en los despachos. En el terreno de juego, desde luego, no.

Luis Milla, con la camiseta del Rayo Majadahonda

Luis Milla, con la camiseta del Rayo Majadahonda

Así las cosas, el tiempo ha demostrado que, pese a su modestia, el Rayo Majadahonda supo jugar sus bazas con Munir: “Somos un equipo modesto, con pretensiones de jugar bien al fútbol, buen trato de balón y aspiraciones de ascenso”, pues actualmente está en Tercera División, afirma Enrique Vedia. El Rayo Majadahonda es un club de trato profesional pero muy familiar, con todos sus equipos en las máximas categorías y su juvenil en la División de Honor, pero también el cadete, infantil, alevín y benjamín. Y hasta equipos de liga municipal. En total 600 jugadores cada año, más que las canteras de Lezama (At. Bilbao) o Mareo (Sporting). De allí han salido el portero Pepe Reina (hoy Bayern de Munich), el central Arribas (hoy Sevilla) pero también Aitor Núñez (Tenerife y Rayo Vallecano), Asen (Getafe), Richi (Murcia y Tenerife), Manu Herrera (Elche) o Dani Hernández (Valladolid) y fuera de España: Bedoya (Levski Sofia), Gorka Unda (Sisaket de Tailandia), Angel Viña (hoy “Berlanga”) (Auckland City de Nueva Zelanda), Jano (SKN St Pölten de Austria)… Luego están los clásicos de la Segunda División, como Del Pino (Numancia), y Alexander (Huelva y Brondby de Dinamarca) entre la veintena de futbolistas que también están viviendo del fútbol entre la Segunda B (Isra y Alex Alonso en el R. Valecano B) y la Tercera División Nacional.

Alejandro Arribas (Sevilla FC)

Alejandro Arribas (Sevilla FC)

Hasta la escuela de fútbol del Rayo Majadahonda llegan incluso los hijos y familiares de jugadores y entrenadores profesionales, que los llevan a este club para jugar en prebenjamines o benjamines, alevines, infantiles, cadetes y los más habilidosos hasta en juveniles. Los nombres son muy conocidos: Giovanni Simeone (hoy en el River Plate), Luis Milla (At. Madrid B y hoy Rayo Vallecano B), Javi Belman (hoy Real Madrid C) y los hijos de Guti y Paco Buyo (Real Madrid), Molina (At. Madrid, Depor y Valencia), Ricardo Gallego (Real Madrid), Quique Sánchez Flores (At. Madrid, Valencia), los hijos de Gil Marín (At. Madrid), Agustín (Real Madrid), Cata Díaz (At. Madrid y Getafe), Miguel Angel Ruiz (At. Madrid), Movilla (At. Madrid, Zaragoza), Juanma López (At. Madrid), Pedro Bravo (Agente de Futbolistas), Pepe Murcia y Santi Denia (At. Madrid), Jean Francois Hernández (At. Madrid, Rayo Vallecano) y hasta los de Unai Casillas, el hermano del portero del Real Madrid… La lista sería interminable, pero lo cierto y verdad es que esta pretemporada 2014-2015 se ha producido un hecho inédito, pues han debutado tres jugadores del club en equipos de primera división: Munir (FC Barcelona), Marcos Llorente (Real Madrid) y Lucas (At. Madrid). “Nos fichan hasta nuestros entrenadores”, dice Enrique Bedia. Ahora la prensa los busca, quieren saber los nombres de los “míster”: Manu Alcázar, Jony Alba, Pedro Manuel Calvo, David Aznar, Alfonso López Martín, Antonio Ugaldea, Gabriel Parra, Hugo Rodríguez… Y es que hasta el director deportivo, José Luis Hernández, fue antes portero del Rayo Majadahonda. Allí la cantera sí funciona.

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