Un periodista de “Marca” compara las lesiones de At. Madrid y Rayo Majadahonda: no es culpa “del césped” y apunta al “Profe” Ortega

Dos derrotas del At. Madrid: se buscan responsables

SONIA BLUE. “Coreada por los ultras en el que debe ser caso único en el fútbol mundial atendiendo al puesto que ocupa, la figura de Óscar Ortega resulta curiosa desde el momento en que cualquier aproximación periodística encuentra inmediatamente resistencia… periodística. Servido irá por compañeros de profesión aquél al que se le ocurra dudar, siquiera sea por un momento, de los métodos del “Profe”. Así, más de 30 percances musculares (insistamos: en una plantilla de 20) se explican desde la mala suerte. O desde el Mundial, aunque Antoine lo jugara hasta el final y no esté entre los que cae, aunque Vitolo no lo jugara y esté entre los que más cae. O desde el césped del Metropolitano, aunque los jugadores del Atlético sigan cayendo después de cambiarlo, aunque los jugadores del Rayo Majadahonda (que también lo usaban entonces) no cayeran antes de cambiarlo. O, incluso, desde misteriosas lesiones congénitas de los futbolistas. Desde donde sea”. El periodista Alberto R. Barbero ha puesto en duda en el diario “Marca” que la plaga de lesiones que acecha al At. Madrid sea culpa de la saturación del césped del Wanda, como se acusó al Rayo Majadahonda cuando lo usaba. Esta es su tesis:

“Por si alguien siguiera comprando el catálogo de excusas, o pensara al menos que es flor de una temporada, nos permitimos recordar aquí que sin ser tan graves ya hubo situaciones parecidas la pasada (13 disponibles para más de un partido) o que dos futbolistas no pudieron con la prórroga en la final de la Champions de 2016… a pesar de que hubo dos semanas completas para prepararla. A todo esto, el equipo rojiblanco ha perdido los dos últimos partidos contra rivales que llegaban con mucho menos descanso, por aquello de la Copa, pero que en todo caso no fueron (o no parecieron) inferiores por lo físico”, sostiene Alberto R. Barbero. Y añade: “Así que la plantilla más corta es también la más golpeada. Las figuras de Berta y Ortega nos remiten necesariamente a Diego Pablo Simeone, en todo caso responsable desde el momento en que sigue trabajando con ambos sin, al menos que se sepa, alimentar sospecha alguna. El técnico rojiblanco puede equivocarse en planteamientos o sustituciones, por supuesto, pero en cualquier caso lleva toda la campaña jugando como puede, que no como quiere. Precisamente los duelos ante Betis y Real Madrid dejan la impresión de que, con todos a su disposición (esa quimera…), jamás los hubiera disputado con un mediocampo tan liviano como aquél que incluye a Lemar y Correa”.

Y eso nos lleva a la figura de Godín, materia absolutamente delicada. Primero, porque, efectivamente, estas líneas las escribe el periodista que se equivocó dando por renovación hecha el acuerdo verbal que el propio uruguayo había cerrado con el club (y que igualaba las cifras que teóricamente estaba dispuesto a pagar el Manchester United), pero que luego no tomó forma escrita. Segundo, porque lo que no va a cambiar es que Diego ha sido, es y será leyenda del Atlético a partir de lo que se ha labrado en el campo. Tercero, porque precisamente por eso su capacidad de sugestión es tremenda, hasta el punto de que, teniendo mucho, se le ha querido conceder todo el mérito de aquel ‘gol del cojo’ ante el Athletic… aunque 60.000 almas contemplaran en vivo cómo se quitaba el brazalete para retirarse del campo tras caer lesionado y cómo era su entrenador el que lo mantenía como improvisado delantero”, señala el periodista.

Miguel Ángel Gil y Enrique Cerezo con Cristina Cifuentes

“Con independencia de lo primero, de lo segundo y de lo tercero, en todo caso, y con absoluto respeto por su figura, como capitán se ha mostrado incapaz de evitar situaciones que hicieran daño al grupo, las revisadas en el párrafo anterior, quizás precisamente porque esa fila la había organizado él. En ese sentido, las figuras de Gabi o Torres se contemplan con nostalgia. Y sí, ellos también buscaron una salida, pero lo hicieron en tiempo y forma. Por supuesto, para que nadie se llame a equívoco después del repaso anterior, los máximos responsables de la entidad para lo bueno y lo malo siguen siendo Miguel Ángel Gil y Enrique Cerezo. Hay que llamar a las cosas por sus nombres”, concluye. Lea el artículo completo.

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