Rayo Majadahonda vuelve de Las Palmas deprimido y sin puntos: viaje a las Islas Desafortunadas

ZACARIAS MAILLO. Primer match ball perdido por el Rayo Majadahonda después de haber perdido el colchón de puntos en las últimas jornadas. Dos circunstancias debían concurrir si el Rayo no quería certificar su ruina deportiva a falta de tres jornadas para el final de la liga: puntuar (al menos) en tierras canarias y que el Lugo cediera algún punto en su casa frente al Deportivo. La primera no se cumplió al perder in extremis por 3 a 2, en un partido de alternancia continua en el marcador, con un Rayo que se adelantó siempre pero que no supo defender su ventaja en los últimos segundos del encuentro. Iriondo volvió a su tradicional alineación con tres defensas centrales, Verdés, Morillas y Galán, dos carrileros como Benito y Carcelén, dos centrocampistas de control, Oscar y Verza, más Fede Varela, junto con los dos delanteros Manu del Moral y Héctor Hernández. La primera parte transcurrió sin sobresaltos en ninguna de las dos áreas salvo dos ocasiones para la U.D. Las Palmas: una en el minuto 18 en un remate de Peñalba con la izquierda desde el centro del área que salió muy cerca del palo izquierdo de la portería de Basilio. Y la segunda en el 22 en un chut desde fuera del área de Toni Segura.

Zacarías Maíllo

Sin embargo en el minuto 42 un pase en profundidad al hueco por parte de Iza a Fede Varela provoca que Peñalba lo arrolle dentro del área y que el árbitro no dude en pitar penalti, que es transformado por Verza no sin que el portero Josep llegue a tocar la pelota en su estirada. Un gol que permitía adelantarse al Rayo en el marcador y albergar esperanzas de cara a un buen resultado para expulsar los fantasmas del descenso. La segunda parte comenzó con una UD Las Palmas mucho más controladora y presionante, hasta que consiguió empatar bien temprano en el minuto 49 al marcar de penalti Rubén Castro tras una mano de Oscar Valentín dentro del área al saltar en un centro canario; acción que fue protestada por la defensa rayista alegando que hubo empujón a Oscar en el salto.

En el minuto 69 un nuevo penalti, esta vez más que discutible, al caer Fede Varela en el área pequeña más por acción propia que por zancadilla del defensor canario, pero que permitió que Verza marcara su segundo gol y el Rayo volviera a adelantarse en el marcador. No sirvió para mucho porque Araújo consiguió empatar al marcar el segundo gol canario cruzando el balón lejos del alcance de Basilio, después de parar el balón con el pecho y bajarlo en el área pequeña, en un fallo del defensa Galán. La mala suerte del equipo de Iriondo de nuevo reapareció al resultar lesionados en estos segundos 45 minutos Héctor y Verdés que fueron sustituidos por Romera y Luso respectivamente. Y casi al final también cayó Iza, remplazado por Andújar.

Los últimos minutos fueron complicados para el Rayo con una UD Las Palmas volcada en el área visitante. Solo Dani Romera dispuso de una ocasión de oro en el 89 pero se entretuvo demasiado solo ante el portero canario y su remate fue interceptado por la defensa local. Pero fue en el minuto 93 cuando se consumó el drama, gracias a un saque de falta que el capitán David García aprovechó para marcar a puerta vacía en un de nuevo clamoroso fallo defensivo. Quedan nueve puntos para evitar la tragedia. Si el Rayo quiere no pasar por la Liga 1,2,3 como un visitante pasajero, está obligado a ganar en casa al Córdoba, puntuar en Oviedo y ver cómodamente desde el sillón los tres puntos contra el desaparecido Reus en la última jornada….pero todo ello suponiendo que el Lugo tropiece.

J. Federico Mtnez

J. FEDERICO MTNEZ. El Rayo Majadahonda hizo buena en Las Palmas la denominación que tienen las Canarias: Islas Afortunadas. Y realmente así lo fueron para el equipo local, aunque para los majariegos más bien serán las Islas Desafortunadas: un gol en el minuto 94 después de haberse adelantado 2 veces supone un mazazo anímico de tal magnitud que hasta el inocente partido contra del ya descendido Córdoba de la semana que viene puede convertirse en un suplicio para quien más tocado psicológicamente. Decía Erasmo de Rotterdam que en esas islas afortunadas había nacido la locura porque “todo crece espontáneamente y sin cultivo”. Y en efecto, para estos jugadores a los que el entrenador deja libertad de acción, fue un partido loco, con 5 goles en momentos mentales clave (al final del primer tiempo y al principio del segundo), con 3 penaltis y un vaivén en el marcador que hubiera angustiado al más sereno de los relojeros suizos. ¿Por qué perdió el Rayo Majadahonda un partido que tenia en el bolsillo? Si dejamos de lado las excusas de mal pagador que vamos oyendo toda la temporada (mala suerte, árbitro nefasto, muchas lesiones, deteriorado cesped, poca afición…), la realidad es que los errores se repiten invariablemente.

El primer y constante yerro es sobre todo táctico, con un partido de ida y vuelta que siempre favorece a los equipos de mayor calidad, que necesitan menos ocasiones para marcar. El segundo es el agujero defensivo: Galán, Luso, Andújar y Morillas solo funcionan cuando Verdés los ordena y pone firmes. Y en cuanto sale del campo o no está la zaga se convierte en el ejercito de Pancho Villa. No hay mas que escuchar a Basilio como se desgañita ordenándolos como si fuera un antiguo defensa libero. El tercero es la pésima calidad del ataque desde que se fue Aitor García: Dani Romera es una sombra de jugador, continuamente desubicado. Cayó 3 veces en fuera de juego en las 4 jugadas donde participó, mientras que Héctor no funcionó ante su antiguo equipo y a Manu del Moral le sobran años y le falta fuelle.

Se salva un centro del campo portentoso con Verza, Oscar y sobre todo Fede Varela, al igual que los dos laterales (Iza y Benito), a los que no les faltan ofertas pese a jugar en un club dirigido por aficionados y en puestos de descenso. Y ese es el cuarto error del equipo: la directiva no renueva a los jugadores más cotizados cuando podría venderlos sin problema si desciende. Y los buenos ya piensan más en su futuro que en su presente.

Lo último lo esbozó el comentarista Tony Pinilla en LaLiga TV y no es el primero ni el último que se atreve a decirlo: el sistema que emplea el míster majarego es “antiguo”, con 3 centrales, uno de ellos “escoba” (algo de la época de Beckenbauer en los años 70 de siglo pasado), que obliga a jugar con las bandas abiertas. Un “rombo” que algunos entrenadores siguen empleando pero que es en realidad un pasaporte al descenso porque deja los laterales desguarnecidos y provoca demasiados desajustes. Por eso a muchos analistas les recuerda a la Cultural Leonesa, porque se parece mucho al que emplea el Barsa de Messi o el City de Guardiola, pero fracasa en los equipos mediocres porque no tienen ni a Messi ni a Guardiola. Ni a sus estrellas, claro.

A algunos aficionados no les gusta oír las críticas y prefieren los cantos de sirena de los aduladores, pero lo cierto es que los más inteligentes las prefieren porque ayudan a mejorar. Y no se empecinan en el error, por mucho que sean de Bilbao y hayan pasado por Moscú: el Rayo Majadahonda no tiene nunca un plan B, no se conforma con los empates (que pueden ser puntos de oro) y se lanza a por los partidos en modo suicida. Y normalmente quien busca constantemente la muerte la encuentra. Eso sí, los palmeros –algunos de ellos de otros equipos– solo trasladan el halago: el equipo que mejor juega, el que más posesión tiene, el que mas pases da, el más ofensivo, el que ofrece más espectáculo… Y el que más partidos pierde. Rayo Majadahonda: Basilio (1), Benito (2), Morillas (0), Galán (0), Verdés (2), Iza (2), Oscar (2), Verza (3), Fede Varela (3), Héctor (0), Manu del Moral (0). Suplentes: Luso (0), Andújar (0), Romera (0).

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Rayo Majadahonda vuelve de Las Palmas deprimido y sin puntos: viaje a las Islas Desafortunadas

ZACARIAS MAILLO. Primer match ball perdido por el Rayo Majadahonda después de haber perdido el colchón de puntos en las últimas jornadas. Dos circunstancias debían concurrir si el Rayo no quería certificar su ruina deportiva a falta de tres jornadas para el final de la liga: puntuar (al menos) en tierras canarias y que el Lugo cediera algún punto en su casa frente al Deportivo. La primera no se cumplió al perder in extremis por 3 a 2, en un partido de alternancia continua en el marcador, con un Rayo que se adelantó siempre pero que no supo defender su ventaja en los últimos segundos del encuentro. Iriondo volvió a su tradicional alineación con tres defensas centrales, Verdés, Morillas y Galán, dos carrileros como Benito y Carcelén, dos centrocampistas de control, Oscar y Verza, más Fede Varela, junto con los dos delanteros Manu del Moral y Héctor Hernández. La primera parte transcurrió sin sobresaltos en ninguna de las dos áreas salvo dos ocasiones para la U.D. Las Palmas: una en el minuto 18 en un remate de Peñalba con la izquierda desde el centro del área que salió muy cerca del palo izquierdo de la portería de Basilio. Y la segunda en el 22 en un chut desde fuera del área de Toni Segura.

Zacarías Maíllo

Sin embargo en el minuto 42 un pase en profundidad al hueco por parte de Iza a Fede Varela provoca que Peñalba lo arrolle dentro del área y que el árbitro no dude en pitar penalti, que es transformado por Verza no sin que el portero Josep llegue a tocar la pelota en su estirada. Un gol que permitía adelantarse al Rayo en el marcador y albergar esperanzas de cara a un buen resultado para expulsar los fantasmas del descenso. La segunda parte comenzó con una UD Las Palmas mucho más controladora y presionante, hasta que consiguió empatar bien temprano en el minuto 49 al marcar de penalti Rubén Castro tras una mano de Oscar Valentín dentro del área al saltar en un centro canario; acción que fue protestada por la defensa rayista alegando que hubo empujón a Oscar en el salto.

En el minuto 69 un nuevo penalti, esta vez más que discutible, al caer Fede Varela en el área pequeña más por acción propia que por zancadilla del defensor canario, pero que permitió que Verza marcara su segundo gol y el Rayo volviera a adelantarse en el marcador. No sirvió para mucho porque Araújo consiguió empatar al marcar el segundo gol canario cruzando el balón lejos del alcance de Basilio, después de parar el balón con el pecho y bajarlo en el área pequeña, en un fallo del defensa Galán. La mala suerte del equipo de Iriondo de nuevo reapareció al resultar lesionados en estos segundos 45 minutos Héctor y Verdés que fueron sustituidos por Romera y Luso respectivamente. Y casi al final también cayó Iza, remplazado por Andújar.

Los últimos minutos fueron complicados para el Rayo con una UD Las Palmas volcada en el área visitante. Solo Dani Romera dispuso de una ocasión de oro en el 89 pero se entretuvo demasiado solo ante el portero canario y su remate fue interceptado por la defensa local. Pero fue en el minuto 93 cuando se consumó el drama, gracias a un saque de falta que el capitán David García aprovechó para marcar a puerta vacía en un de nuevo clamoroso fallo defensivo. Quedan nueve puntos para evitar la tragedia. Si el Rayo quiere no pasar por la Liga 1,2,3 como un visitante pasajero, está obligado a ganar en casa al Córdoba, puntuar en Oviedo y ver cómodamente desde el sillón los tres puntos contra el desaparecido Reus en la última jornada….pero todo ello suponiendo que el Lugo tropiece.

J. Federico Mtnez

J. FEDERICO MTNEZ. El Rayo Majadahonda hizo buena en Las Palmas la denominación que tienen las Canarias: Islas Afortunadas. Y realmente así lo fueron para el equipo local, aunque para los majariegos más bien serán las Islas Desafortunadas: un gol en el minuto 94 después de haberse adelantado 2 veces supone un mazazo anímico de tal magnitud que hasta el inocente partido contra del ya descendido Córdoba de la semana que viene puede convertirse en un suplicio para quien más tocado psicológicamente. Decía Erasmo de Rotterdam que en esas islas afortunadas había nacido la locura porque “todo crece espontáneamente y sin cultivo”. Y en efecto, para estos jugadores a los que el entrenador deja libertad de acción, fue un partido loco, con 5 goles en momentos mentales clave (al final del primer tiempo y al principio del segundo), con 3 penaltis y un vaivén en el marcador que hubiera angustiado al más sereno de los relojeros suizos. ¿Por qué perdió el Rayo Majadahonda un partido que tenia en el bolsillo? Si dejamos de lado las excusas de mal pagador que vamos oyendo toda la temporada (mala suerte, árbitro nefasto, muchas lesiones, deteriorado cesped, poca afición…), la realidad es que los errores se repiten invariablemente.

El primer y constante yerro es sobre todo táctico, con un partido de ida y vuelta que siempre favorece a los equipos de mayor calidad, que necesitan menos ocasiones para marcar. El segundo es el agujero defensivo: Galán, Luso, Andújar y Morillas solo funcionan cuando Verdés los ordena y pone firmes. Y en cuanto sale del campo o no está la zaga se convierte en el ejercito de Pancho Villa. No hay mas que escuchar a Basilio como se desgañita ordenándolos como si fuera un antiguo defensa libero. El tercero es la pésima calidad del ataque desde que se fue Aitor García: Dani Romera es una sombra de jugador, continuamente desubicado. Cayó 3 veces en fuera de juego en las 4 jugadas donde participó, mientras que Héctor no funcionó ante su antiguo equipo y a Manu del Moral le sobran años y le falta fuelle.

Se salva un centro del campo portentoso con Verza, Oscar y sobre todo Fede Varela, al igual que los dos laterales (Iza y Benito), a los que no les faltan ofertas pese a jugar en un club dirigido por aficionados y en puestos de descenso. Y ese es el cuarto error del equipo: la directiva no renueva a los jugadores más cotizados cuando podría venderlos sin problema si desciende. Y los buenos ya piensan más en su futuro que en su presente.

Lo último lo esbozó el comentarista Tony Pinilla en LaLiga TV y no es el primero ni el último que se atreve a decirlo: el sistema que emplea el míster majarego es “antiguo”, con 3 centrales, uno de ellos “escoba” (algo de la época de Beckenbauer en los años 70 de siglo pasado), que obliga a jugar con las bandas abiertas. Un “rombo” que algunos entrenadores siguen empleando pero que es en realidad un pasaporte al descenso porque deja los laterales desguarnecidos y provoca demasiados desajustes. Por eso a muchos analistas les recuerda a la Cultural Leonesa, porque se parece mucho al que emplea el Barsa de Messi o el City de Guardiola, pero fracasa en los equipos mediocres porque no tienen ni a Messi ni a Guardiola. Ni a sus estrellas, claro.

A algunos aficionados no les gusta oír las críticas y prefieren los cantos de sirena de los aduladores, pero lo cierto es que los más inteligentes las prefieren porque ayudan a mejorar. Y no se empecinan en el error, por mucho que sean de Bilbao y hayan pasado por Moscú: el Rayo Majadahonda no tiene nunca un plan B, no se conforma con los empates (que pueden ser puntos de oro) y se lanza a por los partidos en modo suicida. Y normalmente quien busca constantemente la muerte la encuentra. Eso sí, los palmeros –algunos de ellos de otros equipos– solo trasladan el halago: el equipo que mejor juega, el que más posesión tiene, el que mas pases da, el más ofensivo, el que ofrece más espectáculo… Y el que más partidos pierde. Rayo Majadahonda: Basilio (1), Benito (2), Morillas (0), Galán (0), Verdés (2), Iza (2), Oscar (2), Verza (3), Fede Varela (3), Héctor (0), Manu del Moral (0). Suplentes: Luso (0), Andújar (0), Romera (0).

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