Vedia y Arribas, nuevos dueños de la Empresa Privada Rayo Majadahonda SAD

ANDRÉS DELGADO. Lo que mal empieza, mal acaba. Ya en este medio, el pasado verano se informaba sobre la frustrada asamblea de socios en la que se planteaba la conversión del club a Sociedad Anónima Deportiva, obligación derivada del sorpresivo ascenso del equipo en el minuto 97 del partido de vuelta del Cartagena del mes de mayo del año pasado. Posteriormente, en la asamblea del mes de diciembre, en la que se aprobó la conversión del club a Sociedad Anónima, se empezaron a vislumbrar los planes de Vedia para su continuidad en el club de la mano de Alejandro Arribas, que curiosamente nunca llegó a jugar en el primer equipo del Rayo Majadahonda, y con el que Vedia, al igual que con su padre Pedro Arribas, que parece ser la cabeza pensante del grupo inversor, mantiene una excelente relación personal desde hace años.

El pasado lunes día 10 de junio (2019), el club redactó un comunicado en el que, a pesar de ya no ser obligatoria por el descenso deportivo, en el proceso de conversión en SAD se había cubierto el total del capital social. Fuentes internas señalan que en el plan de Vedia-Arribas para hacerse con el club, creció el temor a que en la última ronda, algún inversionista de la mano de socios históricos y muy significados del club, pudieran arrebatar al grupo encabezado del actual Presidente y supuestamente futuro asesor con una importante remuneración, la mayoría y por lo tanto el control de la Empresa Rayo Majadahonda y por ello, pese a que la tercera ronda se cerraba el día 14, se aceleró todo el proceso.

Con lo que seguramente no contaban los ya propietarios del club es con la dimisión irrevocable del entrenador que ha llevado al club a su etapa más gloriosa, ascenso a Segunda B, Campeones de liga en Segunda B y ascenso a Segunda División A, a pesar de que en los últimos años las críticas a Iriondo desde dentro del club han sido constantes por parte del tridente directivo que manda con mano firme y exclusiva en el Rayo. Y que incluso, tal y como comentan algunos socios, se pasaban los partidos en el palco de ésta misma temporada, criticando sus alineaciones, decisiones y forma de juego.

Si repasamos los números del proceso de conversión, al llegar a la finalización de la segunda ronda, solo se había cubierto el 21,78% del capital social. Eso sí, el grupo de socios encabezado por Vedia y Arribas, ya habría ido colocando sus dineros para ir situándose e impedir que nadie pudiera hacerse con la mayoría del capital y por lo tanto del control de la futura empresa rayista. Fuentes internas señalan que Vedia siempre presumía que, entre amigos y familiares, tenía unos 20 socios que le blindaban de las posibles mociones de censura a su presidencia, que pudieran producirse. Y es ese grupo de alrededor de 20 socios que Vedia ha puesto al servicio de los Arribas, los que parecen haberse hecho con el club.

Los números no engañan. La tercera ronda, como hemos comentado, se ha cerrado antes de tiempo, y parece que el control es total del grupo Vedia-Arribas. Como hemos mencionado, surgieron rumores desde el propio club relativos a que había algún histórico socio con vinculación muy estrecha al Rayo, que pretendía invertir una importante cantidad en esa tercera ronda, pretendiendo tener la mayoría del capital social. Conocedores de ello, los Vedia-Arribas aceleraron el proceso para cubrir todo el capital que quedaba y de esa forma impedir que se les pudiera escapar el control del negocio empresarial.

Llegados a éste punto, a partir de ahora se abren muchas incógnitas respecto a la nueva trayectoria empresarial del club como Sociedad Anónima. En primer lugar el Presidente se ha hartado de decir a aquellos pocos que todavía le escuchan fuera de su guardia pretoriana, que él quería que el club se lo quedaran los socios. Con la firma de los accionistas de la escritura de constitución, vamos a poder comprobar si eso es cierto, o si, por lo que parece, solamente Vedia y Arribas y su grupo de socios, controlan la mayoría del capital social, siendo el resto de accionistas muy minoritarios.

Esta impresión se deriva del hecho de que a la tercera ronda llegaron solo 53 socios (un tercio del total del número inicial de socios totales con derecho a adquirir acciones), y salvo lo que han aglutinado Vedia y Arribas de forma masiva, parece que el resto son socios con una muy pequeña cantidad de acciones, que se van a quedar sin voz y cuyo voto no va a valer nada en las futuras Juntas de Accionistas. En definitiva un plan perfecto diseñado por Vedia y ejecutado por Pedro Arribas para hacerse con la mayoría de las acciones del club. En ésta nueva situación de Empresa Privada, se presentan algunas cuestiones que se van a tener que determinar en un futuro cercano.

En primer lugar parece claro que el nuevo Ayuntamiento de Majadahonda, deberá asumir su responsabilidad y debería hacer un Concurso Público para garantizar que se cumplan los principios de publicidad y libre concurrencia de otras empresas, que como el Rayo, quieran acceder a gestionar el servicio público de gestión municipal de la Escuela de Fútbol. También la nueva corporación municipal, deberá estudiar si puede seguir subvencionando por llevar a cabo la Escuela de Fútbol Municipal, a un club que ya no es una Asociación sin teóricamente ánimo de lucro, al haberse convertido en empresa privada. Asimismo, la Liga municipal de adultos de Fútbol 7, que reporta importantes ingresos al club, debería o bien ser asumida su gestión directamente por el Ayuntamiento, como sucede con otras ligas municipales, o bien, como en el caso de la gestión de la escuela de fútbol municipal, sacarla a concurso público para que otras empresas privadas puedan optar a la gestión.

Y también sucede lo mismo con el famoso Memorial Ballester, por el que el Rayo Majadahonda viene cobrando una entrada de 3 euros cada uno de los dos días del sábado y domingo, por el acceso del público (padres y acompañantes de los chavales) a una instalación municipal y cedida de forma gratuita por el Ayuntamiento. No parece que este negocio, unido a la explotación de la cafetería de los Campos Municipales de La Oliva, pueda seguir llevándose a cabo sin respetar la legalidad en cuanto a servicios públicos se refiere.

Los nuevos responsables municipales, que ahora empiezan su andadura, tienen con esto una oportunidad de oro para demostrar desde el principio que no tienen interés en favorecer a empresas privadas concretas, sino que solo buscan el interés social y económico de sus vecinos. Y deberían ser muy cautos en estos asuntos, con el fin de que los recursos públicos no beneficien a empresas que ya son privadas, sin establecer un marco de libre acceso y competencia a otras empresas privadas que puedan estar interesadas en prestar éste tipo de servicios. En definitiva, habrá que estar muy pendiente a los acontecimientos que vayan sucediendo en ésta nueva era mercantil para lo que un día fue el Club de Fútbol Rayo Majadahonda y que ahora ya es el Rayo Majadahonda S.A.D. encabezado por Vedia y los Arribas.

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