Zacarías Maíllo a la antigua directiva del Rayo Majadahonda: “eché de menos la transparencia”

Zacarías Mtnez Maíllo durante la Junta de Accionistas

ZACARIAS MARTINEZ MAILLO. Antes era socio del Rayo Majadahonda y ahora soy socio y accionista, tengo la doble condición afortunadamente. Me gustaría hacer un par de reflexiones y alguna quizás suene extemporánea porque viene del pasado, pero es pertinente. Como veo que parte de la actual Junta Directiva sigue en el actual órgano de Gobierno debo recordar que en diciembre de 2018 aprobamos en una Asamblea la conversión del club en una Sociedad Anónima Deportiva. Fue una Asamblea soberana y todos decidimos por mayoría absoluta hacerlo o incluso por unanimidad, si no recuerdo mal. Y creo que fue una decisión buena y oportuna pero que además respondía a un requisito y requerimiento. Era una condición resolutoria sin la cual no nos podríamos mantener en Segunda A.

Yo no estoy criticando la pertinencia de hacerlo, estoy realizando una reflexión personal. Tampoco es una crítica hacia la nueva propiedad, en modo alguno: bienvenidos y muchísimas gracias por la inversión en este club. Sin embargo, cuando la condición de permanecer en Segunda A se dejó de cumplir, no hubiera costado nada, o al menos yo lo hubiera agradecido, que se nos hubiera explicado porqué continuábamos con ese proceso. Que conste que lo apoyo, pero podríamos haber tenido una deferencia y una convocatoria de Asamblea para explicarnos: “No se cumple la condición, pero aún así seguimos adelante, por esto y por lo demás allá”. Eso hubiera sido una oportunidad para que todos (esto no es Iberdrola ni el Banco de Santander, éramos 162 socios) hubiéramos compartido esa decisión.

Convertir un club en Sociedad Anónima Deportiva es pasar de ser una entidad a una empresa, que es cosa muy diferente. Y esto tiene que ver con mi segunda reflexión: este club siempre ha tenido una identidad muy propia y muy marcada, es un club de pueblo, no me importa decirlo, y además nos representa a todos. Y nos representa muy bien. Mucho más, incluso, que algunas instituciones. Y a mí me gustaría decir, y se lo dije al nuevo propietario Pedro Arribas en una reunión, que sus éxitos, los de los accionistas mayoritarios, en lo personal, no se van a medir en el corto plazo por los éxitos deportivos. Si yo a final de temporada me encuentro con Pedro Arribas por la calle y no hemos subido a Segunda A, le daré un abrazo y nos tomaremos un vino.

Pero si hemos perdido la idiosincrasia del club por ser Sociedad Anónima y perdemos el referente de llevar la Escuela de Fútbol por donde vayamos, que perdamos el referente de deportividad que siempre hemos trasladado a todo el mundo o que dejemos de representar al pueblo, ese día le diré a Pedro Arribas: “No lo hemos hecho bien, no lo habéis hecho bien”. Por tanto las dos reflexiones, primero a la antigua Junta Directiva: eché de menos un ejercicio de transparencia, que hubiera venido muy bien para todos. Y un ruego a la nueva propiedad: que haga el esfuerzo de que siga siendo una empresa, pero una empresa del pueblo, una empresa de Majadahonda, y eso quiere decir que sea de todos, aunque la inmensa mayoría del pueblo, que somos 73.000 habitantes, no sean accionistas, porque solo lo somos 93. Nada más, muchas gracias.

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