El nuevo Rayo Majadahonda se compromete a arreglar este verano los vestuarios que asombraron al Brockhall (Inglaterra)

MANU RAMOS. El equipo de fútbol del BRFC Academy, perteneciente a Brockhall Village, comunidad de Ribble Valley ubicada en Lancashire (Inglaterra), donde se encuentran las instalaciones de entrenamiento para Blackburn Rovers F.C., ha difundido una imagen con el estado de los vestuarios de la cantera del Rayo Majadahonda, acompañadas de un irónico texto: “Exitoso primer partido en Madrid: 1-0, victoria contra Rayo Majadahonda. Encantado con el rendimiento y con los estándares que se muestran dentro y fuera del campo“, y se ve a un técnico del equipo limpiando con una fregona la instalación. Las reacciones de los aficionados majariegos no se han hecho esperar y se han dirigido desde las redes sociales. Amigos Rayo Majadahonda (@AmigosRayo), la peña que sirve de “lugar de encuentro de aficionados, jugadores, ex jugadores, entrenadores y ex entrenadores” del equipo, ha sido quien junto al aficionado Pache (@Opcpache), han difundido la queja del seguidor J. García (@11javixu11), “graduado en ADE en la Universidad Complutense de Madrid, amante del toro y de Majadahonda (Madrid)”: “Que imagen se llevarán estos jóvenes de un prestigioso equipo de Inglaterra de los vestuarios de un complejo deportivo municipal…”. Y añade: “Lamentable… y así todos los polideportivos del municipio“.

El Punto 4 del Convenio entre el Ayuntamiento y el Rayo Majadahonda para la gestión de la escuela municipal de fútbol menciona que es responsabilidad municipal el “mantenimiento de las Instalaciones utilizadas“, aunque podrá ser un gasto deducible de la subvención recibida por el club. Puestos en contacto con la entidad, sus nuevos responsables han comunicado a MJD Magazin que esta misma mañana del 5 de agosto (2019) se han puesto manos a la obra para iniciar las reparaciones de las instalaciones con la visita del representante de una constructora, a la que se ha encargado el proyecto con un solo objetivo: que el 5 de septiembre los chicos de la escuela tengan vestuarios nuevos para la temporada 2019-20. Además, se van a acometer reformas a la entrada del recinto de La Oliva para que la renovación sea más palpable y estética.

Situación de los baños de La Oliva

La lógica protesta de los seguidores rayistas la siguieron J. Moya (@jmoyitag), “aficionado del Atlético de Madrid y del Rayo Majadahonda“, con estas palabras: “A quien les haya invitado a jugar aquí ¿no le habrá dado un poco de vergüenza? Es inadmisible, esos chavales se han llevado esa imagen del Rayo y de Majadahonda“. Y Astrafilia, que se define por su “Atracción por el Rayo ⚡” (@Astrafilia2), apostilla: “Vergonzoso“. Incluso ⚡Roberto V.⚡ (@rvalvi), “seguidor del Rayo Majadahonda y pingüinero”, tuvo que pedir “disculpas por el mal estado de los vestuarios“, y felicitó al equipo por su resultado deportivo: “Buen trabajo. Tenéis grandes valores” (“Apologies for the poor state of the changing rooms. Good job. You have great values”). El entrenador Javier Columbrans (@JaviColumbrans) también lo hizo en inglés: “Thank you for visiting us! Good luck this season! It was a pleasure!”.

El estado de las instalaciones municipales del Rayo Majadahonda ha sido objeto de varios debates en el pleno del Ayuntamiento durante la pasada legislatura bajo el mandato del ya ex-concejal de Deportes, Manuel Elvira (PP). En febrero de 2018 se produjo el más agrio de todos, cuando una moción del grupo Centristas denunciaba que “hemos recibidos quejas sobre el lamentable estado de las instalaciones, que se demuestran con las fotografías de las mismas que acompañan a esta moción, que hacen pensar en que los usuarios de esta escuela están teniendo que convivir con unas condiciones de higiene e insalubridad de todo punto inaceptables”, señalaba el primer párrafo de la moción. “¿Hay un informe sobre la viabilidad de los baños?. Viendo las fotos ¿creen que esos baños de uso de los chavales son aceptables?”, señalaba la entonces edil centrista, Mercedes Pedreira, que desconocía que existen otros baños y duchas que el club mantiene clausurados debajo de la cafetería por defectos estructurales en la instalación.

Socorro Montes de Oca (PSOE) también se sumó a las protestas y quiso recordar que su grupo ya se había quejado también por “el estado de los vestuarios del Rayo” a los cuales “da asco entrar”. La moción salió adelante con 12 votos a favor (Ciudadanos, PSOE, Somos, IU y Centrista) y 11 en contra (PP), pero la nueva dirección del club, que está todavía “aterrizando” en la entidad, ha querido tranquilizar a instituciones y aficionados: “Estamos aquí para solventar los problemas que nos vamos encontrando y vamos a aprovechar el mes de agosto, que la administración lógicamente se ralentiza, para acometer con urgencia las obras. Y va a ser una sorpresa para todos cuando comprueben que la transformación del club ha comenzado y nuestro afán de colaboración con el Ayuntamiento y la masa social va a ser más que palpable“, indicaron fuentes cercanas a la nueva dirección del club.

 

 

El concejal de Deportes dice que el Ayuntamiento “controla” al presidente del Rayo Majadahonda: “viene al despacho y hay actas”

Manuel Elvira (PP) dice que el Ayuntamiento sí ejerce “control” sobre la gestión que hace el Rayo de las instalaciones municipales

SONIA BLUE. El estado en el que el concesionario “Rayo Majadahonda” tiene las instalaciones municipales de fútbol de La Oliva, suscita muchas quejas de los usuarios y el pleno del Ayuntamiento recogió algunas de ellas. Distintos portavoces acusaron al concejal de Deportes, Manuel Elvira (PP) y a su círculo administrativo de confianza de hacer dejación de funciones en el control sobre este club, según Irene Salcedo (Somos). La centrista Mercedes Pedreira desveló que incluso “muchas madres visten a los niños con la ropa deportiva en sus coches para no tener que usar esas instalaciones”, que ya han tenido numerosas denuncias por su deterioro e insalubridad. El pleno del Ayuntamiento llegó a pedir hace 1 año, concretamente en enero de 2018, la retirada de los 100.000 euros de subvención que recibe la entidad deportiva (aparte de los 200.000 euros que recibe del At. Madrid, en lugar del Ayuntamiento, como “canon” por el uso del Cerro del Espino y otros 100.000 por organizar las competiciones municipales de Fútbol 7 en lugar de la Concejalía de Deportes. Sin embargo, una “mano negra” impide ejercer sanciones o realizar controles, según los usuarios, que aportan incluso fotografías sobre el mal estado de las instalaciones, que el concejal achaca a los propios futbolistas, a pesar de que muchos de ellos son menores de edad.

Imagen aportada por madres de niños que entrenan en La Oliva

También intervino en el debate Irene Salcedo (Somos), que pidió conocer el estado de la “cafetería externalizada” que posee una concesión “a 50 años” y cuyas cuentas dijo que nadie ha visto, según expresó en su intervención. Pidió también conocer el “informe de mantenimiento” de las instalaciones de la Oliva porque no le casa que tengan un visto bueno de los funcionarios cuando hay tantas quejas sobre las mismas. En su respuesta, Elvira (PP) dijo que la Concejalía de Deportes sí ejerce control sobre el uso que da el Rayo Majadahonda a las instalaciones municipales de La Oliva y desveló como se hace: “Cada cierto tiempo viene el presidente del Rayo Majadahonda a mi despacho y se le hacen todo tipo de preguntas por parte de los técnicos del área administrativa y económica. De todo ello hay documentación, informes y actas, que están a disposición de cualquier concejal que quiera verlas”.

Historia del Cerro del Espino (Majadahonda) y fotos de personajes: daños colaterales

TONY DEL VALLE. La Historia del Cerro del Espino comienza en el año 1976, cuando el Hiper Majadahonda -hoy Carrefour- hace un donativo al Ayuntamiento de Majadahonda de un millón de pesetas -6.000 €- para que lo destinaran al cerramiento de un nuevo campo de fútbol. El estadio estaría en los terrenos municipales anejos a la Urbanización El Pinar del Plantío y son los mismos socios y directivos del C.F. Rayo Majadahonda los que ayudan con su propio trabajo manual a cerrar el campo y preparar el terreno de juego. Por supuesto era de tierra, sin gradas y con unos vestuarios que dejaban mucho que desear. Más tarde el Ayuntamiento mejoró los vestuarios y aprovechando el desnivel del campo realizó unas gradas con hileras de ladrillo, una especie de escaleras longitudinales que servían para que los aficionados pudieran sentarse tranquilamente y presenciar los partidos. Después de varios años y de estar dando la lata al Ayuntamiento, el arquitecto municipal Carlos Iturrieta nos hizo un proyecto de remodelación del campo que consistía en la mejora de los vestuarios y una cubierta de hierro forjado en toda la grada de tribuna. Aquello supuso para el club una mejora impresionante para lo que hasta esas fechas habíamos tenido. En la temporada 1993/94, el Rayo Majadahonda tuvo que abandonar por obras de mejora el “Cerro del Espino”, jugando sus partidos de casa en el pueblo vecino de Las Rozas, concretamente en el estadio “Dehesa de Navalcarbón”, hasta que finalizaran la remodelación del “Nuevo Cerro del Espino”, que son las actuales instalaciones que hoy conocemos.

Cuando por primera vez en la historia de Majadahonda, el municipio tiene unas instalaciones de primer orden para uso y disfrute del club majariego, con un campo de hierba y 2 campos más de tierra con vestuarios independientes, el personaje, junto a su Junta Directiva, firman lo que llaman “el excelente acuerdo” con el Atlético de Madrid. Así todos contentos: el Ayuntamiento se compromete a hacer las instalaciones deportivas actuales de “La Oliva” para el Rayo Majadahonda, pero se quita de en medio el costoso mantenimiento de las instalaciones del “Cerro del Espino”. Y a la vez abre la vía para que el Rayo Majadahonda tenga una fuente de financiación extra, junto a la concesión de la gestión de la Escuela Municipal de Fútbol, además de los campeonatos municipales de fútbol 7.

Todas estas ayudas públicas convierten al Rayo Majadahonda en el club más potentes económicamente de la Tercera División durante decenas de años, así como uno de los punteros financieramente hablando de la Segunda División B. Otra cosa muy distinta son las milongas que nos cuenta el Personaje sobre la pobreza económica del Rayo Majadahonda, que solo se las cree él. Una simple operación aritmética revelaría cuanto se ha gastado: si esta temporada tiene 7 millones de presupuesto, las tres últimas temporadas a razón de 1 millón de euros alcanzarían ya los 10. Y si lleva en el cargo 40 años, aunque el presupuesto haya sido decreciente, empiecen a sumar… Yo calculo que en total se ha pulido 20 millones de euros, pero solo una auditoría externa aclararía estas cifras, ya que las taquillas, cesión de espacios públicos a terceros, venta de “merchandising” etc se ha hecho siempre con opacidad.

El más “beneficiado” de este acuerdo fue sin duda el Atlético de Madrid, que “por la cara” y coste 0 iba a disponer de unas instalaciones y terrenos anexos al campo para su futura Ciudad Deportiva por un tiempo de 50 años. Se acordó poner un canon de 150.000,00 €. anuales que pagaría al Ayuntamiento. Y este, luego los desviaría al Rayo Majadahonda, una entidad privada. El segundo beneficiado fue el Ayuntamiento, que ha instancias de la Junta Directiva con el Personaje a la cabeza, firmó el acuerdo, accediendo entregar todas la instalaciones al Atlético de Madrid a cambio de ahorrarse el coste económico de todo el mantenimiento de los campos: vestuarios, agua, luz y demás costes de explotación en todas las instalaciones.

Esta vez el Ayuntamiento mató dos pájaros de un tiro: el primero, ahorro de los costes de mantenimiento. Y el segundo quitarse de encima a los pedigüeños del Rayo, que no salen nunca del Ayuntamiento pidiendo y pidiendo. El tercer “beneficiado” económicamente fue el Rayo Majadahonda, que a partir de ahora tendría unos ingresos públicos fijos sin hacer nada: Concesión de la Escuela, Campeonato municipal de Fútbol-7, subvención directa del Ayuntamiento y canon extra del Atlético de Madrid. Jugada perfecta a tres bandas.

Cuando el club tuvo que abandonar las instalaciones y se produjo el desahucio del “Cerro del Espino” a los campos de “La Oliva”, todo pasaba a ser propiedad del Atlético de Madrid por un tiempo de 50 años. El uso de las instalaciones por parte del Rayo Majadahonda se quedó únicamente para jugar los partidos oficiales del primer equipo en el campo principal y siempre como segunda opción: la primera la tiene el Atlético de Madrid B si coinciden en fechas los partidos oficiales de los dos equipos.

Como se firmó un excelente acuerdo tripartito, cuyo duro y oscuro trabajo hizo Ballester (padre del futbolista) y como siempre la gloria se la apropió el personaje, nadie por entonces supuso que el Rayo Majadahonda pudiera subir de categoría y pasar de aficionado a profesional. Aquí vienen entonces los daños colaterales para el Rayo y sus aficionados: después de una inspección ocular al “Cerro del Espino” por parte de LaLiga1,2,3, esta emite un dictamen desfavorable aduciendo que las instalaciones actuales no se ajustan a las exigencias mínimas en seguridad, accesos sin tornos, alumbrado insuficiente para la retransmisión de los partidos, falta de espacios para la ubicación de los medios de prensa y televisión… Por lo tanto, el “Cerro del Espino” no es un campo preparado para poder jugar los partidos del equipo majariego, dándole un plazo de 1 año para que puedan acometer las obras necesarias y ajustarlo a los mínimos exigidos por La Liga 1,2,3.

El Personaje, siempre en su línea única y genuina, manifiesta que después de cerca de 40 años en el club, desconocía que el “Cerro del Espino” estuviera tan mal. Ahora que hay que afrontar unas obras en el “Cerro del Espino” exigidas por LaLiga1,2,3 nos preguntamos: ¿cómo es posible que después de cerca de 4 meses no exista nada, ningún proyecto, ninguna solicitud de permiso de obras?; ¿Que información da el club a sus socios y abonados sobre el proyecto de mejoras exigidas por la LaLiga1,2,3?

Está muy claro que ni el Ayuntamiento ni el Atlético de Madrid van a costear las obras, el primero porque incurriría en una ilegalidad evidente, como sería destinar dinero de las arcas municipales a unas instalaciones que actualmente son propiedad del Atlético de Madrid en régimen de concesión. Y el segundo porque no le atañe nada este tema y demasiado ha hecho con alquilar el Wanda Metropolitano para que dispute allí los partidos oficiales. Hablan de un pacto bajo cuerda entre ambos clubes en el que entraría el alquiler del Wanda. Debería ser público para evitar suspicacias, pero sea lo que fuere, si el Personaje cree que va a engañar también a los avezados expertos inmobiliarios que son los Gil, va dado.

Nos metemos en el mes de octubre y según manifiesta en un pleno el concejal de Urbanismo, el Rayo Majadahonda no ha solicitado licencia alguna de obras de reforma del “Cerro del Espino”. Todo esto ha empezado a indignar a los miles de aficionados que se desplazan los días de partido al Wanda Metropolitano, sintiéndose abandonados y estafados por el club, pues han pagado un abono de Tribuna (180 €) teniendo el mismo asiento que el abonado que solo pagó un abono de Fondo Oeste a un precio muy inferior. Y ahora empieza la campaña de “Volvamos al Cerro”: la gente ya está harta de chuparse casi dos horas de viaje y un centenar de kilómetros para ver los partidos de su equipo.

Parecen justas y entendibles las quejas de los aficionados. La Junta Directiva está alojada en un sueño de verano, presidiendo los partidos en un campo 5 estrellas, alejados de los aficionados para estar más cómodos y lejos de posibles pitidos y protestas, comilonas a tutiplén, una semana sí y otra también, una a cargo de los “paganinis” del Rayo y la otra los “paganinis” de enfrente, viajes por toda España un fin de semana sí y otro no, alojamientos en hoteles de 3,4,5 estrellas en régimen de pensión completa…

Suponemos que de los directivos no estarán cargando estos gastos al club, pero oficialmente se desconoce quien los paga, por tanto lo deberían hacer ellos de su propio bolsillo. Si alguien del club lo puede responder sería lo ideal, pero las quejas al superpoblado departamento de Comunicación –ese es otro cantar que debería abordar MJD Magazin con mayor profundidad– se suceden por la ausencia de respuestas a las dudas de los aficionados y la escasez de información fiable. Esta es la verdadera Historia del Cerro del Espino y del Personaje. Y con ella, los daños colaterales del convenio del Rayo Majadahonda: los aficionados.