La oleada de adhesiones al entrenador Iriondo (Rayo Majadahonda) obliga a rectificar al periodista que lo llamó “feo”

Antonio Iriondo y el periodista Pedro Barreiros

SONIA BLUE. El redactor de Deportes de La Voz de Galicia, Pedro Barreiros, se ha visto obligado a rectificar su crónica del partido Depor-Rayo Majadahonda en la que tildó de “entrenador feo y tan poco mediático que se llama Antonio” a Iriondo, el míster majariego. Tras la rectificación, Barreiros ha suprimido las descalificaciones y las ha dejado en “entrenador sin glamour”. Y es que la oleada de adhesiones que ha registrado Iriondo ha sido espectacular. Al impactante artículo escrito por Gregorio Mª Callejo en MJD Magazin se suman los comentarios del redactor de TVE, Paco Grande (@PacoGrandeTVE): “¿cómo puede escribir esto? Falta al respeto a los jugadores y al entrenador rivales. ¿Qué ética periodística ha estudiado usted?”. L. Miguel Moreno Iñiguez (@LMiguelMorenoI1) añade: “Enhorabuena al periodista que ha llamado feo y poco mediático a Antonio Iriondo. Ha demostrado su necedad y desconocimiento. Algo impropio de un profesional de la información que se precie. Ni lo uno ni lo otro. Antonio es una de las más bellas personas que conozco”.

La crónica 1 de Pedro Barreiros

Ana González (@anaglezsaenz) señala: “Señores de La Voz de Galicia ¿Me puente explicar esto? Un entrenador que se lo ha currado para llegar a donde está. ¿Han pedido perdón al Rayo Majadahonda y a la persona de Antonio Iriondo ? Vergüenza”. y Jose A. de La Rosa (@delarosaperent) apostilla: “Que Antonio Iriondo sea feo es opinable. Que es un entrenador como la copa de un pino no admite discusión. Y a él le importa más lo segundo”. Por último Ethan (@ChaendlerBean) matiza: “Sin ánimo de molestar, creo que lo de “entrenador feo y tan poco mediático que se llama Antonio” lo escribe en tono irónico y crítico hacia el Deportivo, su entrenador y lo mediático que es el equipo coruñes en la Liga 123. Es una manera de alabar a Iriondo, pero le ha salido mal”.

Crónica 2 de Pedro Barreiros

Y David Plaza (@david44plaza) confiesa: “Pues yo conozco a Antonio. Y quiero decir a este periodista que me gustaría ser más feo y menos mediático que Iriondo. Pero igual que él de bueno…”. Y es Chiño (@balcaide4ever) quien concluye desde Galicia: “Ten coña que o tal Pedro Barreiros lle chame «feo» a Antonio Iriondo. Debe pensar que é Mr. Universo ou algo polo estilo! En fin, serafín…”. Reproducimos también el artículo de Kike Marín en “El Confidencial”, que también aborda esta cuestión:

KIKE MARÍN. Qué fea es la descalificación estética, más aún cuando se hace sin ponerse ante un espejo y desde el desconocimiento de los cánones griegos de la belleza, por no hablar de los cánones futbolísticos… Salvo que en la versión digital su autor haya rectificado, lo cual, dicho sea de paso, no estaría de más que hubiera hecho, el impresentable comentario puede leerse en un párrafo de la crónica que ‘La Voz de Galicia’ dedicó a la derrota del Deportivo ante el Rayo Majadahonda en Riazor (0-2): “El equipo coruñés jugó nervioso, blando, ofuscado y menor de principio a fin. Frente a un Majadahonda sin nombres, al tiempo que dirigido por un entrenador feo y tan poco mediático que se llama Antonio”.

Pues bien, ese técnico que tan “feo” le parece al cronista y que, efectivamente, es “poco mediático”, aunque no por llamarse Antonio, se apellida Iriondo, nació en Moscú en 1953 y es uno de los mejores entrenadores que hay, no solo en Segunda, sino en todo el fútbol español. Aunque en 2003 dirigió 9 partidos al Rayo Vallecano en Primera, puede decirse que esta temporada debuta en el fútbol profesional, donde está demostrando su valía al frente de un equipo que también estrena categoría. De hecho, basta con ver jugar a ese “Majadahonda sin nombres”, pero con buenos futbolistas, que le dio un repaso a un histórico como el Depor, hasta el punto de provocar la destitución de su entrenador, Natxo González.

He tenido la fortuna de charlar con Iriondo en varias ocasiones, la última la semana pasada en el programa de Teledeporte en el que todos los martes se pasa revista a LaLiga 123. Y digo fortuna porque Antonio habla de fútbol y no del fútbol, lo cual, aunque parezca lo mismo, no lo es. Escucharle resulta muy enriquecedor. Primero, por lo mucho que se aprende, pero también porque desgraciadamente no es lo habitual. Pocos entrenadores me han sorprendido tanto por sus conocimientos, que en su caso además vienen acompañados de la humildad de alguien capaz de afirmar que “¡cómo no voy a estar feliz si estoy haciendo lo que me gusta!”. “Lo haría gratis y resulta que me pagan”, añade este técnico al que yo tengo la sensación de que el fútbol le debe esa oportunidad que muchos otros con menos capacidad han tenido.

Para entender el fútbol en el que Antonio cree, sirva decir que él prefiere futbolistas inteligentes, “casados con la incertidumbre”, a futbolistas obedientes, es decir, aquellos que solo se mueven por órdenes. “Como quiera que en el fútbol no existe ninguna jugada igual, entender el juego es la única manera a nivel colectivo de entrenar a un equipo; el caos tiene la tendencia a reorganizarse”, asegura Iriondo, quien si no recurre a los tópicos es porque tampoco los necesita. Para él la esencia del juego es disfrutar. “El hombre nace libre y solo a través del juego puede seguir siéndolo”, afirma. Para sentenciar: “La libertad no puede ser a medias y tiene que ver con lo creativo. Si no eres libre, es difícil que puedas crear”. Demasiado profundo quizás para quienes solo hablan del fútbol…

Sí, Iriondo es un entrenador de deja más reflexiones que titulares, aunque de vez en cuando regala alguno: “En mis equipos no hacemos táctica para no anular al futbolista”, dijo en una entrevista concedida al diario ‘Marca’ y que llamó la atención incluso de quienes no le consideran mediático. “Me suspendieron el examen de táctica porque planteé un sistema que no estaba en los libros”, recordó para ahondar en su tesis. Sin embargo, en mi opinión es una cuestión de terminología. Según Antonio, “la táctica normalmente está amparada en el miedo para mantener el control”. Por eso a él le gusta decir que “trabajamos principios y no táctica”. Muy pocos equipos creo que funcionen mejor tácticamente que su Rayo Majadahonda.

Iriondo, que se confiesa admirador de la gestión de futbolistas inteligentes de Del Bosque y Zidane y se rinde ante Pep Guardiola, asegura estar encantado con que sus jugadores le lleven la contraria las veces que haga falta. “El jugador es el que decide”, sostiene. Estimula la risa y sus futbolistas se lo pasan bien, lo cual cree que les ayuda a relajarse. “Intento ser cada día más sencillo, el método cada vez más sencillo, las charlas cada vez más sencillas, porque también me he dado cuenta que el que no quiere entender da lo mismo, porque no está preparado para ello y además no tengo por qué, si él no quiere… El que quiere entender, lo entiende con dos palabras. Lo que no quiero en ningún momento es imponer”, recuerda.

El objetivo del técnico del Rayo Majadahonda es el mismo que el de todos los entrenadores: ganar. Sin embargo, él lo que pretende es que sus jugadores entiendan que su objetivo es que están mejorando, de ahí la distinción que hace entre la intención y la atención. “Hay que crear desapego a esa intención de ganar y el momento actual es el de la atención”, explica. Ahí radica el secreto de su equipo, uno, si no el que más, reconocible de la categoría. “Debo de ser bastante malo porque después de todos los años que llevo en el fútbol, sigo aprendiendo”, sentencia el, según el cronista de ‘La Voz de Galicia’, feo y poco mediático Antonio. Y es que, a diferencia de Iriondo, hay otros que o no saben o no aprenden…