El patinador Javier Fernández recuerda cuanto le debe a Blanca Fernández Ochoa y a Majadahonda

LIDIA GARCIA. El patinador internacional Javier Fernández ha declarado en una entrevista en El Heraldo de Aragón: “Blanca fue una pionera, una campeona con mayúsculas”. El patinador español, bicampeón mundial, loa así la figura de la esquiadora fallecida al periodista Raúl Lahoz y tiene palabras para su formación en la pista de hielo de Majadahonda: “Tanto tiempo esperando estar con Javier Fernández y ahora resulta que tenemos que iniciar la entrevista por la pregunta que jamás habría deseado hacer…”. Y él lo intuye: “¿Sobre Blanca Fernández Ochoa? Nadie querríamos hablar sobre este asunto. Es muy triste. Independientemente del fallecimiento de una persona, se nos ha ido un referente. Estamos hablando de una pionera. Pioneros fueron todos en la familia Fernández Ochoa. Su hermano Paquito fue medalla de oro cuando en España no había pistas de esquí. Echas atrás en el tiempo y encuentras el verdadero mérito de esta gente. Paquito introdujo a España en los deportes de invierno en los años 70. Blanca fue una campeona con mayúsculas. Te das cuenta del mérito cuando te marchas fuera de España. Le contaré mi experiencia propia. Cuando me marché a Estados Unidos, la gente se extrañaba de ver un español patinando. Me refiero a mis inicios en 2008, cuando no había ganado los 2 Mundiales, ni los 7 Europeos y ni la medalla olímpica. Entonces, cuando comenzaba, la gente me miraba como un extraño. Me llegaron a preguntar si en España había hielo. Y no es por el cambio climático… Todo esto hizo Blanca“.

Igual que Manolo Santana cuando no había pistas de tenis, o Ángel Nieto cuando no había circuitos, o Severiano Ballesteros cuando no había campos de golf, el periodista aragonés le recuerda que Javier Fernández ha catapultado el patinaje en España. Y es ahí cuando menciona Majadahonda: “Lo he dado todo y lo seguiré dando todo con espectáculos como los que voy a traer a Zaragoza, el ‘Revolution on Ice’. Yo soy un muchacho del barrio de Cuatro Vientos en Madrid. Comencé a patinar con los patines de mi hermana. Me inicié en una pequeña pista de hielo en Chamartín. Después nos fuimos a Majadahonda. También patiné año y medio en Jaca”.

Su trayectoria dio un viraje radical en 2008, cuando apenas tenía 17 años y él lo corrobora: “Así es. Estaba en un campamento en Andorra y se me acercó un entrenador ruso, Nikolai Morozov, y me dijo unas palabras que cambiaron mi vida. Me dijo si yo quería un Ferrari. Sí, un Ferrari. Que yo podría comprarme un Ferrari. Que tenía muchísimo talento, pero que no lo estaba aprovechando. Que podía ser una estrella. Que si quería irme a Estados Unidos con él, que se lo dijera ya. Antes de decírselo a mis padres, ya le dije que me iba con él. Las cosas se hacen o no se hacen. Y si se hacen, se hacen bien. El que no da todo, no da nada. Entrenaba tres veces al día. Realicé un gran esfuerzo. Y también mis padres, un militar y una funcionaria de Correos (que trabaja precisamente en Majadahonda). Pasé a trabajar con Brian Orse y me trasladé a Toronto, en Canadá. Fue una gran época. Ese es el único objetivo ahora del espectáculo ‘Revolution on Ice’ que traeremos en noviembre al pabellón Príncipe Felipe de Zaragoza. Viene gente muy competente. Además, Carlos Jean trae ideas increíbles en el apartado musical. Las medallas siempre son carísimas y se suelen disputar en márgenes muy estrechos. Hay que sorprender al juez que puntúa, y para eso hay que ofrecer lo mejor. Eso justo es lo que buscamos ofrecer en Zaragoza”.

Con Sonia Lafuente en Majadahonda
Con su madre, empleada de Correos en Majadahonda
En La Nevera de Majadahonda
Con su hermana en la pista de hielo de Majadahonda

Patinaje: “Superjavi” recuerda Majadahonda en su sexto título europeo logrado en Moscú 2018

NATALIA ARRIAGA (Agencia Efe). Todo empezó en una pista de hielo de la localidad madrileña de Majadahonda, en la que también se entrenaba Laura, la hermana de Javier. De allí se fueron a Jaca y luego, ya él solo, dio el salto en 2008 a Nueva Jersey (Estados Unidos), con un grupo de patinadores a las órdenes del ruso Nikolai Morozov. De su mano, se convirtió en 2010 en el primer español en participar en unos Juegos desde 1956. Acabó decimocuarto. Quería más. El sexto título consecutivo de campeón de Europa de patinaje artístico que ha logrado este viernes en Moscú, tierra de grandes campeones de este deporte, consolida a este madrileño de 26 años como uno de los mejores de la historia y le proporciona una dosis extra de confianza para acometer su gran objetivo del año, quizá de su vida: los Juegos Olímpicos de PyeongChang. Con dos títulos mundiales en la mochila, seis europeos, innumerables triunfos en el Grand Prix y ocho campeonatos de España, a Fernández le queda un reto por cumplir, la medalla olímpica que rozó hace cuatro años y que, de ganarla el mes próximo en Corea, probablemente marcaría el principio del fin de su carrera. Por el momento, la noticia de su sexto europeo está dando la vuelta al mundo.

“Sería una agonía” preparar otro ciclo olímpico al completo, ha admitido ‘Superjavi’, que confiesa que empieza a acusar el paso de los años. Nadie lo diría, a la vista de su actuación en Moscú. El miércoles, en el programa corto, sacó 12,49 puntos de ventaja a su inmediato perseguidor, el ruso Dmitri Aliev. Este viernes, metido en la piel del hidalgo Don Quijote, con un programa en el que incluyó trece movimientos técnicos que fue cumpliendo prácticamente uno a uno, le sacó otros nueve. Desde que el austríaco Karl Schäfer se proclamó ocho veces seguidas campeón continental, entre 1929 y 1936, ningún patinador se había ceñido la corona europea en seis ocasiones consecutivas. El ruso Evgeni Plushenko sumó siete títulos, pero en un periodo de trece años, entre 2000 y 2012. Únicamente él mismo y su resistencia a la presión propia y ajena, y los patinadores japoneses, con su amigo y compañero de entrenamientos Yuzuru Hanyu a la cabeza, se interponen en el camino de Javier Fernández hacia el título olímpico. De su particular personalidad da muestra el hecho de que comparta entrenamientos y preparador con Hanyu, que ambos se admiren y se animen y que la convivencia nunca se resienta. El técnico canadiense Brian Orser, doble subcampeón olímpico, es el responsable de que todo encaje. Toronto, el escenario al que el español y el japonés emigraron en busca de la excelencia que Orser les prometía. Leer más.

 

Patinaje: Sara Hurtado se trae a Kirill Khalyavin desde Rusia a Majadahonda

cs45e79xyaac61l“Nuestra patinadora Sara Hurtado confirmó esta semana que volverá a competir con el ruso Kirill Khalyavin como pareja, con quien lleva tiempo entrenando en Moscú y a quien la Federación Rusa autorizó a patinar por España. “Pronto me veréis de nuevo en el hielo de la mano de Kirill Khalyavin. Llevamos un tiempo en Moscú, con el equipo de Zhulin, pero no hemos podido hacerlo oficial hasta este miércoles que la Federación Rusa dio el permiso a Kirill para patinar por España”. La patinadora majariega, que a principios de la pasada primavera se trasladó a Rusia para intentar concretar quien sería su nueva pareja sobre el hielo, mostró su satisfacción por poder anunciarlo ya y su agradecimiento a “todos los que lo han hecho posible”, como la FEDH. “A todos los que nunca dejaron de creer en mi cuando todo parecía imposible”, subrayó Sara Hurtado, que en octubre de 2015 anunció que dejaba la competición en la que durante los últimos años había patinado junto a Adrián Díaz. La Federación de Hielo daba la noticia y Sara Hurtado, que llegó a ofrecer este invierno clases magistrales en La Nevera de Majadahonda, la anticipó.

Sara y Adrián fueron pareja muchos años
Sara y Adrián fueron pareja muchos años

“A los 8 años se enamoró perdidamente del patinaje sobre hielo. Fue un flechazo. En casa habían apostado por las actividades extraescolares. Tocó el violín, jugó al tenis y dio clases de vela en verano. Su madre la apuntó en la recién abierta escuela de patinaje de Majadahonda. Quedó prendada de la sensación de deslizarse e interactuar con la música. Compartió tardes de patinaje con Javier Fernández. “Es como mi hermano“, apunta al tiempo que destaca la principal cualidad del campeón del mundo:”Patina por ilusión, como cuando empezó. En otros deportistas, cuando tienen éxito, cambian las razones por las que compiten. Pesa más el dinero, la fama y los premios que la pasión por el deporte”. El patinaje es el deporte perfecto para Sara por su componente creativo:”Es un arte. Al patinar me gusta contar una historia a través de la música”, recordaba Andrés García en “Marca”.

Sara y Kirill, nueva pareja española
Sara y Kirill, nueva pareja española

Marca (David Menayo): El amor que Sara Hurtado profesa al patinaje no tiene barreras. Después de quedarse sin pareja tras romper con Adrián Díaz a finales del año pasado, la madrileña regresó a casa para reflexionar -admite que llegó a pensar en dejar la competición- y comenzar la búsqueda de una nueva pareja. “La búsqueda ha sido un proceso interesante y en cierta parte incómodo“, relata Sara. “Cuando decido seguir patinando recibo mensajes de muchos patinadores, algunos de ellos que incluso ya habían dejado la competición, y me toca imaginarme si pegaría o no con cada uno de ellos. Es duro tener que decir que no a un compañero”, añade. Un día recibió una proposición desde Rusia. Kirill Khalyavin, dos veces campeón júnior, daba finalizada su relación profesional con Ksenia Monko y veía en Sara una pareja ideal para seguir compitiendo al más alto nivel. “Es fácil trabajar con ella. Es una mujer con mucho carácter, pero muy aplicada”, asegura Kirill. Sara viajó a Moscú para probar con él durante tres días. Con tanta incertidumbre como miedo. “Los dos habíamos tenido solo una pareja previa. La primera vez que nos cogimos de la mano fue raro, pero en seguida supimos que podía funcionar. Tras un solo día juntos ya estaba convencida de que era mi hombre”, cuenta la madrileña entre risas