Movilla declara en Salamanca que fue él quien le hizo a Iriondo la plantilla del ascenso del Rayo Majadahonda a 2ª A

Movilla posando para MJD Magazin en su despacho de La Oliva

JORGE RUBIO. “Porque, como refleja Movilla, “él (Lovato) no conoce nada de la Segunda B, nada de los jugadores”, por lo que recurrieron a él, que hizo la plantilla del Rayo Majadahonda que subió a Segunda División. Su trabajo, a su parecer, ha sido bueno “salvo que no acompañan los resultados, pero sigo pensando que van a acompañar”, y espera que el entrenador “dé con la tecla” para aupar al equipo “a las posiciones donde merece”. El periodista salmantino Pedro Hernández recoge en el diario Salamanca 24 horas las declaraciones de Jose María Movilla en las que recuerda que él fue el artífice de que el Rayo Majadahonda ascendiese a Segunda División A por los fichajes que trajo al equipo y que le hicieron campeón de grupo y subcampeón del play off. Unas declaraciones que se producen tras dejar su cargo como director general del Salamanca CF UDS por desavenencias con la directiva del club al considerarse incapaz de “trabajar con personas que imponen jugadores o entrenadores que no tienen nivel para esta categoría“, señalando directamente al presidente. 

Movilla e Iriondo: una relación tumultuosa

A pesar de que Movilla afirma no estar resentido por la forma de actuar del Salamanca, lo cierto es que sí ha recriminado ciertas actitudes a los que hasta la fecha eran sus superiores: “no tenían la gestión adecuada y todo era muy difícil de concretar, dándose situaciones que no llegas a entender”. También afirma que aunque le dieron la oportunidad de trabajar, fue en “no en muy buenas condiciones”. Pese a todo Jose María Movilla cree que su trabajo componiendo al equipo salmantino dará resultados como en el Rayo Majadahonda, siempre y cuando los directivos “no coloquen a un títere y manejen la situación a su antojo”, sino que “coloquen a profesionales que den un salto de calidad en esa cantera, que se lo merecen, y sigan avanzando”. En el caso del Rayo Majadahonda, Movilla se trajo a David Andújar, Juan Cruz, Jorge García, Alvaro, Óscar Valentín, Ayoub, Dani Pichín, Salcedo, Carles Coto, Chiki, Berodia, Jairo Cárcaba, David Fonda y David Ordóñez. A Escobar lo subió tras jugar la Copa con el entonces segundo entrenador, Pedro Calvo. Y a los 15 jugadores hay que unirles además su jefa de prensa, Monica Casaú, de la que el presidente quiso que siguiera en el club “por si acaso” fallaba el actual proyecto. De ahí que todos de momento cumplan el “pacto de silencio” que les sella los labios.

El “pacto de silencio” de Movilla y Rayo Majadahonda: deja Salamanca por “intromisiones” del presidente

Movilla y el presidente del Salamanca que lo contrató

J. FEDERICO MTNEZ. El ex jugador de fútbol José María Movilla abandonó este martes su cargo de director deportivo en el Salamanca UDS, el mismo que ostentaba el año pasado en el Rayo Majadahonda, mediante un comunicado en el que arremete contra el presidente y directiva del club salmantino por “imponer jugadores o entrenadores que no tienen nivel para jugar en esta categoría” y por recibir “órdenes sobre fichajes o bajas” procedentes de “personas que no conocen este deporte y solo se guían por lo que ven en Twitter o por el resultado”, señala en su nota. Además, Movilla explica que “la inestabilidad entre el presidente y los propietarios del club” le habría impedido firmar el contrato con el que iba a ser el nuevo entrenador, Antonio Calderón, aunque revela que también estaba en contra de la destitución de José Miguel Campos. Calderón, que procede de aquel exitoso Fuenlabrada de Luis Milla, ha asegurado en cambio que sí ha aceptado el cargo. Y el presidente del Salamanca ha acusado al ex futbolistas de “fracaso” deportivo, decir “mentiras”, realizar “acusaciones gravísimas” y echarle encima “a la plantilla y a las peñas con el fin de infringir el mayor daño posible a nuestro club”. Ofrecemos los dos comunicados íntegros así como las interioridades del “pacto de silencio” con el Rayo Majadahonda, que siendo casos parecidos tuvo un final muy diferente al que ocurrió en Salamanca.

Movilla y el presidente del Rayo Majadahonda que lo contrató

Es el segundo despido de Movilla en menos de un año. De su despacho en La Oliva de Majadahonda salió despedido en junio de 2018 tras un enfrentamiento con el presidente Enrique Vedia, el entrenador Antonio Iriondo y el directivo Casto Gallardo. Este ejercía como portavoz de la entidad pero sus declaraciones públicas eran sistemáticamente vetadas por la entonces jefa de prensa del propio club, Monica Casaú. El único apoyo de Movilla era el vicepresidente Ignacio Acha. Todo apuntaba a que el anterior secretario técnico, José Luis Hernández, que había sido sustituido por Movilla y relegado a parcelas “administrativas” sin influencia deportiva alguna (según desveló el propio presidente Vedia), pensaba entonces recuperarlas. Sin embargo, Vedia decidió incluir a otro hombre en el organigrama: Antonio Vilches. El nuevo director deportivo había estado vinculado al Rayo Majadahonda en épocas anteriores y se encontraba en el Málaga como captador de jugadores y asistente técnico. Su incorporación fue bien bien valorada en el seno del club y de la afición majariega dada su anterior relación con la cantera y cuerpo de entrenadores.

Movilla e Iriondo

Aunque Iriondo quería otro director deportivo –mencionó a su actual segundo entrenador, Juanvi Peinado– Vedia no quiso darle todo el poder porque ya se había “cargado” a su segundo Pedro Calvo (ahora es el segundo de Antonio Vilches), al propio Movilla, al delegado Francisco Moreno y hasta al popular utillero Gómez, además de casi la totalidad de la plantilla que logró el ascenso a 2ª A. Según fuentes del club, Iriondo llegó a decir en aquella tensa reunión que o se echaba a Movilla o no entrenaba más al equipo. Algo se olía porque entonces no se sabía que en la web italiana que desveló que Movilla le buscaba sustituto a Iriondo colaboraba la jefa de prensa de Movilla y del propio club: Mónica Casaú. En aquella ocasión Iriondo ganó el pulso pero Vedia quiso que Movilla siguiera teniendo hilo directo con el equipo de Comunicación del Rayo Majadahonda a través de su jefa de prensa. Entre la actual directiva alguien ha visto incluso que esta “jugada maestra” de Vedia es un “aviso a navegantes” al propio Iriondo, al que no le deja todas las manos libres que él quisiera. Y ahora el ex director deportivo del Salamanca está otra vez en el mercado. La actual periodista del Rayo Majadahonda, Mónica Casaú, sigue simultaneando la Comunicación del Rayo Majadahonda, de la web italiana Tutto Mercato Web y del “campus Movilla”, empresa privada con la que el ex jugador forma a canteranos en Leganés.

Movilla y Mónica Casaú: ella dijo que seguiría pese al despido de su jefe y se cumplió

Su influencia en la comunicación del club sigue siendo bastante grande como “topo” de Movilla y de Vedia que “vigila” a Iriondo y las relaciones de este con la plantilla. Cuando Vedia llegó de sus largas vacaciones peruanas, de hecho, tomó una decisión salomónica: cesó a Casto Gallardo como portavoz –se habló de futuro “perfil bajo”– y el abogado pasó de estar en todos los medios todos los días y hacerse popular entre los periodistas a ser condenado al ostracismo. Vedia no le perdonó nunca el ridículo de la suspensión de la asamblea de socios por defecto de forma, él que presumía de ser un abogado de prestigio amigo de Miguel Angel Gil Marín desde sus tiempos de pupitre escolar. Ocultaba, sin embargo, que la verdadera relación de amistad actual de Gil Marín era con el alcalde de Majadahonda, Narciso de Foxá. Así las cosas, el papel interno de Casto lo ocupó el vicepresidente Ignacio Acha y el propio Vedia decidió asumir el protagonismo ante los medios, que es lo que realmente le gusta. En el club dicen que la “piel de plátano” con el error de convocatoria de la Asamblea se la pusieron a Casto tanto José Luis Hernández como Mónica Casaú.

Pedro Calvo, Iriondo y José Luis Hdez en la Asamblea del Rayo Majadahonda

Tras el cese de Casto en sus funciones de Comunicación después de la accidentada Asamblea, el presidente Vedia dio a conocer su último “fichaje”: Fernando Garrido, un periodista que se había hecho “famoso” en los medios por ser jefe de prensa de Angel María Villar en la RFEF antes de entrar en prisión y por su paso por Málaga y Sporting de Gijón, donde también fue despedido. Y es que la relación de Vedia con Villar antes de ser encarcelado por corrupción era muy cordial, así como con el presidente de la Federación Madrileña, Vicente Temprado, también procesado. Lo cierto es que a pesar de la llegada de Garrido, la periodista Monica Casaú continuó en su puesto y siguió su “batalla” en defensa de su antiguo jefe Movilla dentro del club: MJD Magazin recibió hace unas semanas una petición suya solicitando de forma desabrida que se suprimiera una noticia que le relacionaba con Movilla a raíz del cese de Iriondo. La sugerencia fue lógicamente desatendida y Garrido nunca quiso aclarar si la petición de Mónica la hizo a instancias del Departamento de Comunicación del club o por iniciativa propia, con o sin consulta previa, dada su vinculación laboral.

Movilla e Iriondo preparan un entrenamiento

Finalmente Vedia despidió a Movilla pero confirmó en el departamento de prensa a Monica Casaú, algo que ella misma había vaticinado en un comunicado público. Y así fue. La continuidad de la periodista se produjo tras un “pacto de silencio” entre ambas partes (Movilla y Vedia), según fuentes de la entidad. Según este “pacto de silencio”, Movilla no contaría nada de lo que había visto y sufrido en La Oliva, tampoco desvelaría como llevan la organización del club Vedia e Iriondo a espaldas del resto de la directiva, ni abriría la boca sobre su situación contractual, cantidad y formas de remuneración, tras airear el presidente que tenía a Iriondo sin contrato. A cambio recibiría una jugosa indemnización (se habló de 100.000 euros por 1 año de trabajo aunque nunca se proporcionaron cifras oficiales), y se le garantizaría la continuidad de su jefa de prensa en el nuevo organigrama de Fernando Garrido. Este lo formaban ya otros dos periodistas que también procedían de otras etapas del club pero a los que no se les conoce altercados públicos con otros medios de comunicación.

Casto Gallardo antes de su cese con Ramón Arilla y Vedia, directivo y presidente

En su escrito de despedida, Movilla carga las tintas por la planificación del Salamanca y contra el organigrama ejecutivo. Una situación que ya advirtió nada más llegar a las oficinas del Helmántico. “Cuando llegué era un club casi vacío y devastado por las malas gestiones. Me dieron ganas de salir, coger mi coche y volver a Madrid. La desidia y la dejadez que vi allí adentro me dio la impresión de que me había embarcado en algo más complicado de lo que me esperaba”. Aún así conoció a gente en el club en la que vio “una ilusión y ganas que me hicieron pensar que podríamos hacer algo interesante”.

Acha y Casto en la Asamblea dirigiendo el club en ausencia de Vedia, que estaba en Perú

A pesar se marcha, Movilla indica que considera que la plantilla es buena y dará alegrías a su afición “siempre y cuando impere el bien del equipo y no interese personales que nada tienen que ver con el fútbol”. Sobre la causa de su marcha apunta directamente a la destitución del entrenador y a la gestión del fichaje de un sustituto. “Desde el miércoles estoy trabajando para llegar el viernes por la mañana a un acuerdo con un entrenador de alto nivel y con experiencia en Segunda A y Segunda B. La inestabilidad por parte de los propietarios del club y del presidente hacen que no se pueda firmar el contrato del nuevo entrenador”. Ahora, Movilla ha regresado a Madrid con Mónica Casaú y tiene todo el tiempo del mundo para conocer las intrigas que se mueven en su antiguo club, que lo despidió tratándole como “Don José María Movilla”. Un pacto de silencio sella sus labios. Y lo más importante: si lo mantiene tiene las puertas abiertas para volver.

Comunicado del presidente del Salamanca (1)
Comunicado del presidente del Salamanca (y 2)
Comunicado de Movilla